Si eres escritor o poeta, hay una frase que probablemente has escuchado tantas veces que ya ni te molesta: “del arte no se vive.” La aceptamos como si fuera una ley física. Escribimos en los huecos del día, conseguimos un trabajo paralelo para pagar la renta, y guardamos la esperanza de que algún editor algún día note nuestro manuscrito.

Pero Ana María Caballero, poeta colombiana-americana, criptopoeta y cofundadora de la galería virtual The VerseVerse, está demostrando que ese modelo está empezando a romperse. Y la herramienta que lo está rompiendo no es un sello editorial nuevo: es la tecnología blockchain.
En su entrevista para Escritor.Digital y Entre Voces y Letras, Ana María compartió cómo pasó de ser una escritora “media tradicional” que buscaba publicar libros, a tener obras exhibidas en museos de Austria, Ucrania y galerías internacionales — todo gracias a entrar al espacio NFT. Su historia no es un milagro: es una hoja de ruta que cualquier escritor de habla hispana puede empezar a recorrer hoy.
Inspiración + disciplina: el mito que tenemos que matar antes de empezar
Antes de hablar de blockchain, hay que hablar del cimiento. Y Ana María lo deja claro desde el primer momento:
“La poesía para mí es una combinación de inspiración y de disciplina.”
A veces, dice ella, la poesía entra como una “interrupción” — una frase, una imagen, una dirección que aparece sin avisar y a la que hay que prestarle toda la atención posible. Pero esa parte mágica es apenas el 10% del trabajo. El otro 90% es sentarse a editar, limpiar, dar forma. Es la disciplina de pulir lo que la inspiración escupió en bruto.
Si tú esperas a que llegue “la musa” para escribir, vas a esperar para siempre. Si te sientas todos los días aunque no esté llegando, tarde o temprano llega — y para entonces ya estás listo para recibirla.
Esta verdad incómoda es la que separa al escritor profesional del aficionado romántico. Y es también la base sobre la que puedes construir cualquier carrera literaria, dentro o fuera de la blockchain.
Escribir para uno mismo: la honestidad como estrategia
Cuando le preguntaron sobre su estilo poético — directo, sin adornos, conversacional — Ana María dijo algo que vale la pena enmarcar:
“Yo escribo para mí misma, escribo como me gustaría leer. Cuando uno habla o escribe de una manera difícil de entender, a veces es porque uno está escondiendo algo.”
Esto va contra mucho de lo que nos enseñaron en los talleres de literatura. Que la buena poesía tiene que ser oscura, que el mejor poema es el que el lector no termina de descifrar. Ana María propone lo contrario: confiar en el lenguaje, en la belleza del lenguaje, es muy poderoso.
Y aquí hay una lección práctica enorme. En la era de las pantallas y las distracciones, los lectores no tienen paciencia para textos que parecen acertijos. La poesía que conecta — y por extensión, la que se vende — es la que entra clara y directa, sin pedir permiso.
La realidad económica que la Web3 está cambiando
Ahora sí, vamos al núcleo. ¿Por qué los NFTs y la blockchain importan tanto para los escritores?
Ana María lo explica sin rodeos:
“Algo que estamos tratando de cambiar por medio de la web tres y de la poesía digital es el hecho de que los poetas realmente no se pueden sostener con su obra. Yo siempre he tenido trabajos que acompañan mi vida.”
Antes de dedicarse de lleno a la poesía digital, Ana María trabajó en finanzas en Nueva York, fue periodista independiente, manejó la prensa internacional para el vicepresidente de Colombia y hasta trabajó en distribución de vinos. Una hoja de vida fascinante — pero también una confesión: ni una de sus mejores publicaciones de poesía le permitió vivir solo de escribir.
Hasta que llegaron los NFTs.
“Yo era una escritora media tradicional que buscaba publicar sus poemas, y ahora estoy exhibiendo obras en museos y galerías.”
El cambio fue del 100%, dice ella. No exagera: tener una pieza pedida por un museo en Austria y otra para uno en Ucrania (en beneficio de instituciones afectadas por la guerra) son oportunidades que sencillamente no existían en el circuito editorial tradicional para una poeta latinoamericana.
La poesía no está muriendo: está cambiando de casa
Una de las cosas más reveladoras de la entrevista es un dato que rara vez se menciona: según el National Endowment for the Arts de Estados Unidos, la lectura de poesía está creciendo un 50% por año.
¿Por qué? Porque los jóvenes están encontrando la poesía en otros lugares: en el hip-hop, en los poetry slams, en figuras como Amanda Gorman — la poeta que en la inauguración de Joe Biden recibió más aplausos que Beyoncé o J.Lo.
La poesía no está muriendo. Está cambiando de formato y de canal. Y como dice Ana María:
“La poesía tiene mucho que aprenderle al mundo digital y viceversa. Para mantenerse relevante y viva en esta época digital, la poesía tiene mucho que ganar en presentarse en formatos virtuales y en conectar con audiencias virtuales.”
Esto es importante para ti como escritor de habla hispana, porque mientras el mercado en inglés ya está explorando estos caminos, en español todavía hay muchísimo espacio. Ana María lo dice sin rodeos: hay criptoartistas latinos, pero “no hay muchos poetas en español aún” en el espacio.
Eso es una oportunidad.
Por dónde empezar (sin saber nada de blockchain)
Si después de leer todo esto te están dando ganas de explorar, aquí van las pistas concretas que dejó Ana María en la entrevista:
- Empieza por Tezos, no por Ethereum. Tezos tiene comunidad activa, curación, y — lo más importante — no tiene gas fees. Puedes subir tu obra y empezar sin pagar por cada transacción.
- Únete a CryptoWriters. Es una comunidad en Discord fundada por Calen y Bamoto, dedicada específicamente a escritores que están explorando NFTs. Ahí vas a encontrar respuestas a todas las preguntas técnicas.
- Construye en Twitter e Instagram. Para Ana María, lo más importante no fue Discord — fue Twitter. Ahí publica, conversa, conecta con otros artistas y curadores. The VerseVerse, su galería, ni siquiera tiene Discord — todo se mueve por Twitter Spaces y eventos presenciales.
- Eventos en la vida real importan. Ana María viaja a Londres y Austria a presentar sus piezas. La parte digital amplifica, pero el contacto humano sigue siendo esencial.
- Empieza pequeño y específico. Su proyecto actual, Poesía de Protesta — una colección de 10 piezas con la curadora cubana Gladys Garrote — se va a presentar durante Art Basel Miami con un festival llamado Refraction. Diez piezas, una curaduría, un tema claro. No 100 poemas dispersos.
Tu próximo paso
Si llevas años escribiendo en el silencio, esperando que el mundo editorial te abra la puerta, tal vez sea hora de mirar para otro lado.
La conversación de Ana María con Fernando Labastida y Cecilia Isarrarás está llena de detalles, anécdotas y consejos prácticos que no caben en este artículo. Te invitamos a ver la entrevista completa en nuestro canal de YouTube de Escritor.Digital y a suscribirte a nuestro newsletter, donde cada semana compartimos conversaciones con escritores que están cambiando las reglas del juego — de un lado y otro de la web tradicional.
Porque sí: del arte se puede vivir. Pero hay que cambiar las herramientas.
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