Por Escritor.Digital | Entrevista con Iliana Gómez, SOGEM Digital
Iliana Gómez no llegó a la industria editorial por casualidad. Llegó con un Premio Nacional de Periodismo bajo el brazo, pasó por las editoriales más importantes de América Latina, y terminó publicando más de 400 títulos —incluyendo bestsellers como Las 22 Leyes del Marketing de Al Ries y Jack Trout, y La Imagen del Éxito de Gaby Vargas.

Hoy, desde SOGEM Digital, el brazo digital de la Sociedad General de Escritores de México, ayuda a escritores a llevar sus obras a 87 plataformas internacionales. Y tiene mucho que decir sobre lo que realmente hace falta para que un libro triunfe.
El olfato editorial: ¿cómo detecta un editor a un autor con potencial?
Mucha gente cree que los editores pasan sus días leyendo montañas de manuscritos. La realidad es muy diferente.
“Los editores van a congresos, a conferencias, a eventos académicos”, explica Iliana. “Buscan a personas que no solo conocen su tema, sino que lo dominan. Y dominar un tema es muy diferente a memorizarlo.”
El editor busca dos cosas simultáneamente: un experto con autoridad en su campo y alguien con presencia, con marca personal, con capacidad de conectar con su público. Un libro sin una persona detrás que lo sostenga y lo promueva tiene pocas posibilidades de llegar lejos.
Este dato tiene implicaciones enormes para cualquier autor que sueña con publicar con una gran editorial: antes de tocar puertas, hay que construir marca personal.
McGraw-Hill y la gran lección: el poder de la marca
Iliana trabajó durante años como Publisher para América Latina en McGraw-Hill, responsable de todo el contenido en español para la región. Fue en esa época que publicó títulos que marcaron a toda una generación de empresarios y lectores hispanohablantes.
De esa experiencia, hay una lección que se quedó grabada: el poder de la marca lo es todo.
“Antes de intentar venderle una idea a alguien, necesitas que esa persona sepa quién eres, qué representas, por qué debe escucharte”, dice Iliana. No importa si eres un autor nuevo o un experto reconocido. La marca personal precede a la venta del libro —siempre.
En 2002, llevó a McGraw-Hill una propuesta inusual para el ramo editorial: libros de arquitectura y arte en formato de mesa de café (coffee table books). La apuesta ganó el Premio de Innovación de McGraw-Hill en Nueva York. El principio fue el mismo: identificar un ángulo diferente, construir una propuesta irresistible, y respaldarlo con una visión clara.
La industria editorial hoy: híbrida, multicanal y más exigente que nunca
La industria cambió. Ya no alcanza con tener un buen libro y una editorial que lo distribuya. El ecosistema actual exige que cada autor esté presente en múltiples formatos y canales al mismo tiempo.
“Hoy un autor exitoso tiene su libro impreso, su ebook y su audiolibro. Y está distribuido en librerías, en plataformas digitales, en redes sociales”, explica Iliana. “Es una industria híbrida.”
Un dato que sorprende: los audiolibros no están canibalizando al libro impreso. Todo lo contrario. Quien escucha un audiolibro muchas veces termina comprando el libro físico. Son formatos complementarios que se refuerzan mutuamente y que juntos amplían el alcance de cualquier obra.
En México, el promedio de libros leídos por persona pasó de apenas una hoja al año a 3.7 libros —un salto que tiene mucho que ver con el crecimiento del consumo de audio.
SOGEM Digital: 87 plataformas, 49% de regalías
Uno de los proyectos más concretos y prácticos que Iliana dirige hoy es SOGEM Digital, el área de Literatura e Innovación Digital dentro de la Sociedad General de Escritores de México.
La propuesta es sencilla pero poderosa: ayudar a los escritores mexicanos a entrar al mercado digital de manera profesional, con distribución real y regalías justas.
A través de una alianza con Bookwire —empresa alemana especializada en distribución digital—, los autores que trabajan con SOGEM Digital llegan a 87 plataformas internacionales, incluyendo Spotify, Audible, Apple Books y muchas más. Y lo hacen quedándose con aproximadamente el 49% de las regalías generadas.
Para dimensionar lo que esto significa: una editorial tradicional suele ofrecer entre el 8% y el 15% de regalías. La diferencia es enorme.
“Llegué aquí para atender los noes de la industria editorial”, dice Iliana. Los escritores que no consiguen contrato con una editorial grande, que tienen obras de nicho, que quieren mantener el control de su trabajo — todos ellos tienen ahora una ruta profesional.
Los 5 puntos para ser un escritor exitoso (según una editora con 25 años de experiencia)
Esta es quizás la parte más valiosa de la conversación con Iliana. Cinco puntos destilados de décadas de trabajo con autores de todos los niveles:
1. Un título poderoso y una idea poderosa
El título es lo primero que ve el lector —y muchas veces lo único que determina si abre el libro o lo deja en el estante. Necesita ser claro, atractivo, y prometer algo que el lector quiere.
Pero más allá del título, la idea del libro debe ser igual de poderosa. ¿Por qué este libro? ¿Por qué ahora? ¿Por qué este autor? Si no puedes responder esas tres preguntas con claridad, el libro no está listo.
2. El poder de la simplicidad y la economía de palabras
Borges lo decía con precisión: lo que no puedes decir en siete líneas, no necesitas 500 páginas para contarlo. La economía de palabras no es simpleza —es maestría.
“Todo libro es un viaje, es una experiencia, es una historia”, dice Iliana. Y ese viaje no debe aburrirle al lector con capítulos innecesarios. La información procesada, en dosis adecuadas, bien estructurada, es lo que hace que un lector llegue hasta la última página.
3. Visión y mentalidad de mercadólogo
El autor exitoso no solo escribe —piensa como mercadólogo antes de escribir. Investiga a su lector ideal. Estudia la competencia. Identifica su ángulo único. Sabe cómo va a posicionar el libro antes de terminar el primer capítulo.
Las editoriales buscan hoy dos tipos de autores: influencers con gran audiencia, o autores que ya demostraron tracción en plataformas como Amazon. La conclusión es clara: posiciónate primero, publica primero, construye evidencia. Después, las editoriales vendrán a buscarte.
4. Retroalimentación: los dictaminadores y los lectores beta
Antes de publicar, un buen autor comparte su manuscrito con personas de su público objetivo —no con familia y amigos que dirán que todo está perfecto, sino con lectores reales que puedan señalar qué falta, qué sobra, qué no queda claro.
Esta retroalimentación temprana puede evitar errores costosos y mejorar el libro de manera significativa. No es señal de debilidad —es parte del proceso profesional.
5. Ser tu propio mejor promotor (y nunca parar)
“El principal promotor de un libro es el autor”, dice Iliana, sin dudar. Una vez publicado, nadie va a hacer el trabajo de promoción por ti con la misma pasión y conocimiento que tú tienes.
Las redes sociales, las conferencias, las entrevistas, los podcasts, los artículos, las colaboraciones —todo cuenta. Y este trabajo no termina cuando el libro sale a la venta. Termina cuando tú decides parar. La diferencia entre los autores que venden y los que no, muchas veces, es simplemente quién siguió hablando de su libro más tiempo.
La historia que lo dice todo
Iliana sobrevivió un cáncer de mama. Cuando volvió al trabajo, lo hizo con una claridad nueva sobre lo que importa. “Hacer libros para mí ha sido una actitud de vida”, dice.
Esa actitud —de persistencia, de pasión, de seguir encontrando valor en el trabajo que uno hace— es quizás la lección más grande que cualquier escritor puede llevarse de una conversación con ella.
No importa en qué parte del camino estés. Lo que importa es seguir.
¿Quieres escuchar la conversación completa con Iliana Gómez?
Encuentra el episodio en el canal de YouTube.
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