¿Escribir un cuento es tan fácil como hacerle al cuento?

Escribir un cuento ¿Qué es lo que hace un cuento? ¿a quién va dirigido? ¿cuál es su estructura? ¿es solamente para niños? ¿es literatura “menor”?  Y, sobre todo, ¿qué es un cuento?
fantasy gb958529a9 1280

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Siete. Siete palabras que encierran toda una historia que puede ser interpretada de muchas maneras. Un cuento. Una historia que, a semejanza de un Twitter en sus características de sencillez, de contenido conciso y directo, de brevedad, detona la imaginación y obliga a pensar al lector y a formular su propia respuesta, su propia interpretación de lo que realmente quiso decir Augusto Monterroso en su micro relato.

(Para recibir consejos sobre cómo integrar las tecnologías digitales y así aumentar tus integresos como escritor, suscríbete al newsletter aquí):

En las clases de literatura se nos decía que un cuento debe ser leído “de una sola sentada”. De esta manera enfatizaba el profesor una primera característica esencial del cuento: la brevedad. Aunque esa brevedad podía calibrarse desde un cuento conciso, como las siete palabras de Monterroso con las que iniciamos este blog, hasta las 10, 20, 30 o más cuartillas que el escritor califica como cuento. Quizá la imagen va hacia la forma como la escritura atrapa al lector de manera que no puede separarse de la silla hasta que llegue ese suspiro al final de la lectura, cuando por fin se sabe libre de la tensión que la narrativa ha despertado en él.

Hay otras constantes (no necesariamente obligatorias), como lo son las unidades de lugar y tiempo, la continuidad a partir del reconocimiento de que la acción se desarrolla en un solo escenario y sin saltos temporales. Pero quizá, entre otras características más, la más importante e imprescindible en un buen cuento es la capacidad comunicativa del escritor, esa que se da a partir del manejo de emociones y sentimientos que le dan el grado de verosimilitud y que acercan al lector a los personajes y a sus acciones, así sea en relatos fantásticos.

Autores, estilos, corrientes, tendencias temporales, diferencias culturales, esas y otras propuestas marcan la dificultad de encerrar la concepción de cuento en un esquema rígido. Sus límites son difusos, pero eso permite que la brevedad, la creatividad y la imaginación sean la constante que da libertad en la escritura a la vez que obliga al trabajo cuidadoso de parte del autor. ¿Cómo iniciar la aventura de hacer un cuento?

¡Y aquí te van cinco consejos para enfrentar el reto de escribir cuentos!

Primer consejo. Visualiza el estilo de cuentos que te atrae

Los estilos de cuentos son diversos. Existen cuentos fantásticos, infantiles, de terror, microrrelatos, de aventuras, de ciencia ficción, históricos, de comedia, policiales o de misterio, entre otros. Revisa cuál es el tipo de cuentos con los que te sientes identificado, busca la lectura de autores de esa tendencia y recupera aquel con el que te identifiques. Al principio puedes caer en la imitación. No te preocupes por ello. Poco a poco encontrarás tu estilo propio. Además, debes tener claro que no necesariamente existe un estilo cerrado, cuentos estrictamente realistas o fantásticos, por ejemplo. Puedes jugar con mestizajes estilísticos.

Segundo consejo. Sigue la ruta que te marquen tus personajes.

A la hora de escribir no pienses en tus lectores (así sean tus amigos). Piensa solamente en tus personajes, en su interés, en su recorrido de acuerdo a la trama que has creado para ellos. Llévalos de la mano por el camino que vayas trazando. Ese camino inicia con la claridad con la que marques desde las primeras palabras que señalen hacia dónde van y tener en tu cabeza el final del camino: hacia dónde los vas a llevar. Esos dos puntos podrían cambiar, pero generalmente son tu mapa de ruta que te permitirá escribir sobre lo que pasa el trayecto.

Tercer consejo. Cuida la coherencia y secuencia de tu historia.

En esa característica esencial de brevedad del cuento se enmarca la diferencia con la novela, y esto tiene consecuencias, por supuesto. El novelista dispone del número de páginas que quiera, cientos o incluso miles, por ello puede (y debe) caracterizar de manera precisa a sus personajes y plantear la complejidad de los procesos sociales que recrea. El cuentista, en cambio, delinea, dibuja, y por ello trabaja con el cuidado de un miniaturista, en donde la trama debe ser rigurosamente construida. Esto significa que desde el inicio debes reconocer el trayecto por el que llevarás a tus personajes, cuidando que cada palabra colabore con la credibilidad de la historia, cuidando la coherencia y la secuencia, además, por supuesto, de la creatividad e imaginativa de tu historia.

Cuarto consejo. Visualiza una imagen como punto de partida.

Como punto de partida de tu cuento visualiza tu entorno con los ojos de tus personajes. Crea imágenes.  Reconoce cuando te ofrezcan un punto de partida interesante: un hombre sonriendo discretamente en un velatorio, una mujer bajo la lluvia con un cometa entre sus manos, un niño sentado y mirando al cielo a la orilla de la carretera… Las imágenes que en muchas ocasiones pertenecen a alguna experiencia personal y que recuperan otro sentido cuando se asumen como parte de otra historia. En ti mismo está el germen de tu historia, tu primer borrador está ahí, solamente localízalo.

Quinto consejo. Visualiza tu proceso: Primer borrador, revisión de la trama, del uso del lenguaje y, por último, de la forma

Reconoce los momentos de tu texto y trabájalos: El germen de tu historia, tu primer borrador está ahí, solamente localízalo y reconoce que no es tu anécdota personal (esto formaría parte de otro tipo de escrito), pero puede partir de alguna vivencia tuya o contada y vivida por otros. Enseguida reconoce el ambiente que quieres crear para tu historia y a partir de ello traza tu primer borrador. Después de ello viene el trabajo de revisión en sus tres dimensiones: 1) la historia que cuentas, su lógica y coherencia; 2) el uso del lenguaje, la sintaxis; y3) la ortografía y el formato.

Como ves, escribir cuentos es un arte. Pero, como cualquier disciplina literaria, es cuestión de leer muchos cuentos, de escribir día a día y de reconocer que la disciplina, el amor a lo que haces, la creatividad, la preparación y la imaginación son ingredientes que posees y con los que pronto verás tu obra en blanco y negro.

Te invito a acercarte a algunos cuentos de los que cuentan cuentos o hablan de cuentos:

  1. Alice Munroe. Las lunas de Júpiter, Ficción, La luna de Cortés, Radicales libres.
  2. Anton Chejov. La muerte de un funcionario, La tristeza, La dama del perrito.
  3. Edgar Allan Poe. El gato negro, el corazón delator, El escarabajo de oro
  4. Edmundo Valadez. La muerte tiene permiso, El libro de la imaginación, Las raíces irritadas
  5. Gabriel García Márquez. La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada, El ahogado más hermoso del mundo.
  6. Jorge Luis Borges. Ficciones, El Aleph, el jardín de senderos que se bifurcan, La biblioteca de Babel…
  7. Marguerite Duras. Ciudad Seva, El tren a Burdeos, El último cliente de la noche.
  8. Oscar Balmayor. Selección. Cuentos eróticos
  9. Manuel Reyes Ramos. Veinticinco lecciones a favor del cuento.
  10. Rosa Montero. Selección. La cita y otros cuentos de mujeres infieles
  11. Safo de Lesbos. El gorrión entre las rosas
  12. Virginia Woolf. Cuentos de Virginia Woolf
  13. Woddy Allen. Cuentos sin plumas.

Y, por supuesto, la Revista El Cuento, de Edmundo Valadez. Toda una cátedra sobre el cuento, para disfrute y aprendizaje. Aquí la encuentras:http://www.elcuentorevistadeimaginacion.org/indexcuento.php

¡No olvides los cinco consejos de hoy!:

• Primer consejo. Visualiza el estilo de cuentos que te atrae.
• Segundo consejo. Sigue la ruta que te marquen tus personajes.
• Tercer consejo. Cuida la coherencia y secuencia de tu historia.
• Cuarto consejo. Visualiza una imagen como punto de partida.
• Quinto consejo. Visualiza tu proceso: Primer borrador, revisión de la trama, del uso del lenguaje y, por último, de la forma.

Hay mucho más que contar sobre los cuentos, pero espero que nos volvamos a leer, así que los guardo para otra entrega. Pero me queda una duda… ¿cuál sería tu interpretación del cuento de Monterroso? ¿Me la compartes?

Te recomendamos que visites nuestros blogs para seguir nutriendote de esta valiosa información, https://escritor.digital/blog/

Cecilia Izarraraz

cecilia@audiolibrosmx.com

monica@escritor.digital

Deja un comentario

Comparte en tus redes sociales

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp

Newsletter escritor.digital

¡Suscríbete!

Recibe gratis las noticias más importantes de los Escritores Digitales en el mundo hispano.
¡Únete a la comunidad más importante de escritores digitales!